BERNARDO LEIGHTON Y FRANCISCO VIDAL: DISTINTAS MANERAS DE ENFRENTAR LA PREPOTENCIA DE LA DERECHA
El “hermano” Bernardo tomó presa a Esta es la distancia entre el Chile republicano y el transaccional actual. Bernardo Leighton era el dirigente más admirado de Los líderes, como el “hermano Bernardo, no usaban la política para convertirse en millonarios, ni en lobbistas, ninguno pensó, jamás, en convertirse en director de empresas. Leighton y la señora Anita Fresno vivieron siempre en una casa “Ley Pereira” – viviendas para empleados públicos -, en la calle Blanca Nieves, cerca de Pirineos; jamás se les hubiera ocurrido tener helicópteros, ser dueños o gerentes de empresas, miembros de directorios de AFPs., o enriquecerse con las pocas empresas estatales que restan, recibiendo bonos y sueldos millonarios, como ocurre en CODELCO y Ferrocarriles del Estado, y otros. Es que para el tío Bernardo había que separar, radicalmente, la política de los negocios: la política no era para ser administrada por tecnócratas y burócratas, sino la forma más perfecta de la caridad y de la solidaridad con el prójimo, correspondía a una amistad cívica y no al brutal egoísmo, personalismo y mezquindad de que hace gala La derecha siempre ha sido incapaz de ganar elecciones limpias y transparentes y honestas: o Cohecharon – como lo demuestra la historia – o recurrieron a un militarote ladrón, inmoral y asesino, como Augusto Pinochet, para que los salvara cuando se vieran en peligro. Nunca debemos olvidar de que la mayoría de los demócrata cristianos fueron partidarios del Golpe de Estado de 1973, ya sea por acción u omisión; que después algunos se hayan arrepentido, ya es harina de otro costal. El “hermano” Bernardo, desde el 11 de septiembre hasta su muerte, condenó siempre la dictadura, siguiendo el imperativo ético y democrático hasta el final. Charles Péguy decía “la revolución será moral o no será”, frase olvidada por el demócrata cristianos, en la actualidad. ¡Qué falta nos hace Bernardo Leighton! Leighton fue el primer Ministro del Interior de Eduardo Frei Montalva, pero nunca se entendió bien con el Presidente: Frei privilegiaba la eficacia, un tanto tecnocrática y don Bernardo, representaba el profetismo cristiano, con modales sencillos, gran dignidad, pero muy distinta la imagen que uno se hace de los barbudos profetas de En los tiempos del Chile pobre y republicano no había tanta secretaria que impidiera a cualquier ciudadano a hacer uso del derecho constitucional de petición; al Vicepresidente Bernardo Leighton se le podía encontrar, sin guardias, en cualquiera de las 18 cuadras del centro de Santiago. Recuerdo que un día, siendo yo joven, me tomó del brazo y me conversó por horas sobre el carácter negativo del concepto NO, aplicado a la vía no capitalista de desarrollo; tendría razón, sería mejor llamarla en positivo una vía socialista al desarrollo. Fue don Bernardo quien empleó el término “democracia proletaria”, en el Congreso de los Peluqueros, (1946). Pido disculpas por extenderme en este introito, pero creo necesario dirigirme a muchos jóvenes que leen los diarios electrónicos - los únicos libres en este país - para indicarles que si hoy los políticos que conducen nuestro país son, algunos de ellos, bastante mezquinos, y aprovechadores, en la república, antes del golpe de Estado, tenían ideales y una visión de servicio y quien profitaba de la política era, francamente, condenado; recuerdo el caso del diputado Radical Juan Luis Mauras, que fue ampliamente censurado por su oportunismo político. Los oligarcas derechistas siempre han sido bastante prepotentes para tratar a sus enemigos políticos y se sienten los dueños de Chile y de su destino y, en parte, lo son: todos los poderes fácticos están a su servicio: militares, empresarios y los medios de comunicación. En el pasado, tuvieron mayorías parlamentarias y, ahora, las vuelven a tener – por la renuncia de los colorines – lo único que les faltaba era La derecha juega a la famosa estrategia de los torturadores, del bueno y el malo; Bernardo Leighton, siendo Ministro del Interior, no dudó, un minuto, en apresar al Presidente del Partido Nacional, de esa época, Víctor García Garzena aplicándole, con mucha razón, Recuerdo la cara de estupor de Víctor García Garzena y de Onofre Jarpa cuando eran conducidos al Cuartel de Investigaciones. En este caso, Leighton fue considerado un pérfido y el presidente Eduardo Frei Montalva, el bueno. Por otro lado, el diario El Mercurio se acercó, con halagos, al Presidente Frei dividiendo a los demócrata cristianos, nuevamente, en buenos y malos; los primeros eran los oficialistas más derechistas, como Juan de Dios Carmona y William Thailler; los malos eran siempre los rebeldes y los terceristas. Como siempre, cada Editorial del citado Diario era un verdadero reparto de premios entre unos y otros. Igual que hoy, estos pasquines, con una audacia sin límites, se atreven a aconsejar al presidente o presidenta los personajes que deberían integrar su gabinete. Con razón, la reina Michelle advirtió que “no se va a dejar pautear por la prensa o por los opinólogos”, ¡Dios la escuche! Con Francisco Vidal la derecha ha intentado perfeccionar el método del bueno y del malo: el bueno no es muy difícil descubrirlo: Jerry Lewis Lavín quien, en una declaración dejó como negro a su camarada Darío Paya: “ El supernumerario Opus Dei, Joaquín Lavín, no se sabe si es más bacheletista que aliancista o viceversa – caluga o menta -. Empiezo a sospechar que es más bacheletista que la misma Michelle y se muere de ganas de convertirse en su Ministro del Interior, cuando le dice que ...”traspase sus fronteras...”Puede ser que Lavín quiera estar reservándola, obnubilado día y noche, como yo me muero de ganas de hacerlo con mi nieta Beatrice; el malo es Darío Paya que, por mucho que se desdiga, ha dejado entrever, en lenguaje críptico, que Francisco Vidal malversó fondos públicos. La mayoría entiende poco la diferencia entre responsabilidad penal y política, salvo que pertenezca al gremio del bachiller Sansón Carrasco, del famoso libro Don Quijote; acusar al gobierno de ilegitimidad de origen es algo muy grave que, según Santo Tomás, permitiría el derecho a rebelión, pero los derechistas no tienen ningún respeto por los conceptos que emiten y saben muy bien que permanecerán en la impunidad. Los mismos argumentos se emplearon contra el gobierno legítimo de Salvador Allende agregándole, a la ilegitimidad de origen, la de ejercicio. Es lógico que la gente no recuerde las acusaciones de un tal Del Valle sobre fraude electoral en las elecciones de 1973, cuando Con el ex presidente Salvador Allende, porque siempre fue leal al socialismo, nunca el director de El Mercurio, pudo convertirse en su orejero, razón por la cual lo calumniaron hasta que les dio puntada. No sé por qué Allende fue tan respetuoso de la libertad de Prensa y no envió a prisión a algunos de sus calumniadores, basado en Francisco Vidal me cae bien, es mi colega como profesor de historia, me parece un gran comunicador: claro, contundente, de metáforas deportivas divertidas, casi le estaba colocando un altar, con velitas y todo, cuando al fin, después de tantos años de mediocridad, complicidad y servilismo con la derecha, al menos un personaje de Como a Francisco Vidal le gustan las metáforas futbolísticas, le voy a proponer, referida a El Ministro debe recordar el club México, de boxeo; se me hace que los luchadores de
Rafael Luis Gumucio Rivas

JP Moreno dijo
Gran trabajo y crónica la de Gumucio Rivas. La diferencia básica entre Bernardo Leighton y el vocero Vidal no sólo es de época y de país sino también de cultura, ética y estética.
Bernardo Leighton era un político republicano consecuente y sin dobleces. Pancho Vidal es un eterno saltimbanqui que sabe bien cual que la distancia entre lo que dice que va a hacer y lo que le permiten, puede o se atreve a hacer es sideral.
Por eso la cobarde "achaplinada" del PPD Vidal con el fascista UDI Paya (cán) no me sorprende: es la norma de los lacayunos mayordomos de la cúpula administrativa de esa enferma terminal llamada Concertación, cuando se trata de problemas con sus mandantes y pauteadores desde 1989.
Es el momento de recordar lo que dijo un derechista conservador y ex presidente Jorge Alessandri Rodríguez, republicano al fin y al cabo, cuando renunció al Consejo de Estado de la dictadura al ver el engendro Constitucional de 1980 que iba a ser sometido a ese simulacro de Plebiscito del 11.09.1980.
"Con esta Constitución ningún mandatario civil podrá gobernar con un mínimo de dignidad".
Estos 17 años han probado el acierto de Jorge Alessandri cuando lo dijo en julio de 1980. En Chile la República se acabó el 11 de septiembre de 1973 y hoy sólo tenemos un simulacro de gobierno y una presidenta "puppet", como dicen los gringos.
13 Enero 2008 | 11:36 PM